martes, 4 de noviembre de 2008

3+1=4




Hoy me apetece hablar de mis Enanos (mis sobrinos) y además tengo una gran noticia que dar: 3+1=4 y esto viene a ser que hay un nuevo enan@ en proceso de creación!!. Tengo tres sobrinos y hace unos días una de mis hermanas nos dio la gran noticia de que llegará su segundo hij@ en Junio.

Y por que hablar de mis sobrinos en el blog?? Pues por que son de lo mejor que tengo en esta vida y por que siempre estoy hablando de cosas en plan filosófico y tampoco quiero que la gente piense que soy un bicho raro. Hablo de mis sobrinos por que cuando tienes un mal día por lo que sea y hablas con ellos por teléfono y te dicen “titooo Caaaloss agualendernawerrrpjajajajijia3poafafr a cenáa…papá” se te alegra la cara y te ríes pensando en el microbio de dos años que hay al otro lado del aparato.

Ver que la pequeñaja Claudia se te engancha a una pierna y llega el otro enano, Alex, riéndose y se coge a la otra y me pongo a andar con ellos enganchados mientras se mean de risa y la mayor, Irene, que este año cumplirá 7 años intentando que le ponga el ordenador para ver no se que dibujos…

Si todo va bien, que seguro que si, en Junio del año que viene habrá que movilizar a toda la familia por que llega uno más!! Más comida, más problemas, más espacio, más regalos y otro cumpleaños que celebrar. Otro renacuajo del que disfrutar, al que todos le haremos las típicas tonterías.

Te alegran un poco todo por que son niños, por que saben que eres su tío y que pueden contar contigo. Por que cuando hacen una trastada y te miran como pensando: “si, se que la he liado y me vas a regañar” y te tienes que girar para que no vean que te meas de risa. Son lo mejor por que no piden nada a cambio y cuando te ven después de un tiempo y salen corriendo para darte un abracete, balanceándose por que aun no controlan mucho… eso vale para que todo lo malo se te olvide.

También hace que no se te olvide tu niño interior, te recuerdan que no pasa nada por que te tires al suelo con unas ceras “manley” y te des cuenta de lo endiabladamente mal que pintas, o lo divertido que puede ser volver a jugar a lo de “silencio en la sala que burro va a hablar y el primero que hable burro será!!”.

Te deseo lo mejor también a ti, nuevo sobrin@.

jueves, 9 de octubre de 2008

MÁS CAMPO Y MENOS PSP.

Son las 6:00 de la mañana. Tengo sueño pero no me importa levantarme. Normalmente a la gente no le importa madrugar cuando el motivo de tal madrugón es algo que le interese.

En mi pueblo cuando hace calor hace mucho calor y cuando hace frío hace mucho frío. Bajo desde la segunda planta corriendo al baño para encender la estufa y lavarm
e. El agua templada espabila mis sentidos. Me pongo mi pantalón, mi camisa, mi jersey... me anudo las botas y me enfundo en mi abrigo.

Mi padre y yo charlamos bajito hasta que llegamos a la plaza. Desde la salida de casa hasta el bar nos acompaña el vaho de nuestras palabras. Tomamos un café en uno de los bares de la plaza del pueblo.

Este ritual año tras año, temporada tras temporada.

Me vuelvo a ver un año más en medio del monte, del campo, aprovechando el silencio para mirar al pasado y pensar lo mucho que tengo que agradecer a quienes me han inculcado los valores de el saber estar en armonía con lo que me rodea, con la naturaleza y no pecar de “pardillo de ciudad”.

Te das cuenta de muchas cosas cuando estás paseando por el campo. Te das cuenta de que eres independiente, te das cuenta de que "eres" y punto, de que realmente las cosas no son tan importantes como parecen y que es importante valorar todo a tiempo y no cuando ya es demasiado tarde.

Avanzas por los barbechos, por las reguerillas, por las lindes y repechos. Oyes el piar de una calandria y piensas en el pequeño pajarillo, volando de un lado para otro, libre.

Está bien lo de andar por el campo, sobre todo cuando hace mucho frío por que es cuando más te vas a acordar del chaquetón que tienes puesto. Está bien andar por el campo por que si te metes en un barrizal te acordarás de por que narices habías ido a pasear solo. Esta bien andar por el campo por que no tienes que buscar desesperadamente un servicio….

Te sirve para recordar lo poco que te cansabas cuando eras pequeño y madre mía!!! lo que te cansarás cuando seas mayor! Te pone en tu sitio, te baja los aires de grandeza por que cualquier cosa del campo es más grande que tú.





Algún día me sentiré orgulloso de transmitir a mis hijos los valores que me han inculcado mis padres.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Ojalá

Hoy he recordado.

Todo el mundo me decía y me dice que cuando pasa el tiempo al tener pareja la chispa se va apagando, que la cosa cambia y no es lo mismo que al principio... etc., etc., etc...A todo ese mundo le digo que yo pensaba y seguiré pensando que para mi es al revés y si me vuelvo a enamorar volveré a imaginarme bailando con 90años (si puedo) abrazado con tal chispa y cariño a esa persona que sentiré que tengo 17 años, sentiré ese tonteo que todo el mundo dice que se va y al mirar a los ojos a la otra persona me daré cuenta de lo maravillosa que ha sido mi vida.


Y ahora el que quiera perder la chispa, que se resigne y tire la toalla.


Pero no seré yo.

lunes, 14 de julio de 2008

¿Desde donde miras?




Un rostro apagado mira tímidamente por su ventana, con la cabeza agachada enderezando únicamente sus ojos, con gesto cansado, con miedo de mirar directamente por si otra mirada furtiva le descubriera en su ventana.


Se vislumbra un día soleado… mira su pasado, su futuro y rumia su presente. Ve una calle llena de juegos en los que sería imposible participar, una vida en la que se ve sin lugar. Suenan las doce del medio día, respira profundamente y mira el viejo reloj de pared, suspira y vuelve a mirar por la ventana.


Piensa en toda aquella gente que creía conocer a lo largo de su vida y que realmente no conocía, para bien y para mal, para su decepción y para su sorpresa. Fijaba su mirada en las personas, en los que parecían agradables, en los que se divertían, en los que parecían estar enfadados con el mundo… ¿Serían realmente como parecían ser?


Concentró su mirada en una nube informe, y mientras sus ojos se abrían poco a poco, como si estuviera valorando un salto a un gran precipicio, se dijo a si mismo: ¿Me conozco a mi mismo? Sonó la una del medio día.


Se levanta, camina, cierra los ojos, los abre y vuelve a mirar por la ventana concentrado. Un lastimero crujido de madera le devuelve a la realidad. ¿Me conozco a mi mismo? Se volvía a preguntar una y otra vez. ¿Cómo se puede creer que conocemos a los demás si en ocasiones actuamos de tal manera que valoramos la posibilidad de no conocernos ni a nosotros mismos?


Se calza unos viejos zapatos, muy usados pero llenos del cariño de lo que nos ha acompañado durante un largo viaje, sonríe, se despereza, mira por la ventana y vuelve a sonreír.


Sin más compañía que la de sus zapatos llenos de cariño y sus recuerdos, el portazo puso punto y final a su rostro apagado, a su mirada furtiva desde una ventana. Se esfumaron los recuerdos amargos de un pasado, se acabó el rumiar el presente y esperar junto a una ventana el futuro. Marchó con una sonrisa dibujada, se mezcló de nuevo con la gente, sin prisa, sin tiempo del que estar pendiente, dándose cuenta de que aun le quedaba mucho por contarse, mucho de lo que sorprenderse, mucho por lo que reírse de si mismo.


Comprendió que la vida no se mira desde una ventana…

miércoles, 2 de julio de 2008